

Contra fortuna no vale arte es una acción-instalación lúdica que evidencia la escasez presupuestaria y construye una experiencia social, artística y monetaria desde la precariedad.
El día de la inauguración de la exposición se invitó a los asistentes a probar suerte golpeando una piñata-hucha.
Antes del inicio del juego, se repartieron papeletas por el valor de un euro que ofrecían la posibilidad de un intento de golpe. El premio fue creciendo a medida que el público introducía monedas dentro de la piñata-hucha.
Durante el juego se llamaron los números al azar.
La persona que consiguió romper la piñata fue acreedora del dinero acumulado.
Hubo 21 golpes en total y 86 euros de premio.

Contra fortuna no vale arte es una acción realizada en Off Limits para la exposición Presupuesto 6 euros: Prácticas artísticas y precariedad junto con Christian Fernández Mirón.
